Jaldo, Jalil y Sáenz terminaron de partirle el bloque al kirchnerismo en el Senado
Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Gustavo Sáenz se alzaron este lunes con la formalización de un pequeño bloque parlamentario en el Senado, compuesto por la jujeña Carolina Moisés, de buena sintonía con el gobernador salteño, la tucumana Sandra Mendoza y el catamarqueño Guillermo Andrada. Los tres legisladores comunicaron la decisión, que se conversaba desde hacía meses y anticipó LPO, antes de la sesión preparatoria para elegir las autoridades de la Cámara Alta, prevista para este martes.
La bancada seguirá llamándose Convicción Federal y será presidida por Moisés, enfrentada en una pelea feroz con La Cámpora por el PJ de Jujuy, pero ya no formará parte del interbloque liderado por José Mayans. Tampoco contará con la integración del puntano Fernando Salino y el riojano Fernando Rejal, algo que debilita la posición de los tres que dan el portazo y los expone al escrutinio de lo que voten de ahora en adelante.
En los últimos días, se había especulado con la posibilidad de que también se sumaran a esa formación la salteña Flavia Royón, el santiagueño José Neder y el santafecino Marcelo Lewandowski. El factor disuasivo habría sido la orden de Alberto Rodríguez Saá, que no aceptó que Salino terminara envuelto en una apuesta de Jaldo, Jalil y Sáenz.
Al final, ni Salino ni Rejal, hombre de Ricardo Quintela, siguieron la épica cruzada de Moisés contra el cristinismo que pidió su expulsión por haber votado a favor del presupuesto en diciembre, como tampoco los designios de los gobernadores antikirchneristas cuyo llamado acataron Mendoza y Andrada. En consecuencia, formaron un dúo más bajo el nombre Justicia Social Federal, con la misma distancia crítica por la agenda metropolitana del kirchnerismo pero sin asumir la ruptura.
La salida de Moisés, Mendoza y Andrada se produjo después de 72 horas frenéticas en el PJ porque Cristina Kirchner dictaminó el viernes que se desplace a Sergio Berni de la intervención del partido en Salta para entregárselo a Juan Manuel Urtubey. Esa jugada derivó en la designación del exdiputado Pablo Kosiner para ese trabajo, con el objetivo de purgar la sucursal partidaria de la influencia de legisladores como Pablo Outes y Yolanda Vega, quienes prestaron quórum y votaron a favor de la reforma laboral en la Cámara de Diputados el último jueves.
El gobernador Sáenz apuntó luego contra “la pyme familiar” de Cristina y Máximo Kirchner, en referencia a la manera en que ejercen el poder en el PJ la expresidenta y el diputado. Para hacerlo, reposteó en X un mensaje de Moisés y, además de quejarse por la decisión “a dedo desde Buenos Aires” para resolver “por Zoom las intervenciones partidarias, las sanciones y expulsiones”, reprochó que “en el PJ nacional siguen los mismos de siempre” y “le llaman renovación al reciclaje”.
La pyme familiar de la Sra., su hijo y sus amigos sigue decidiendo a dedo desde Buenos Aires las autoridades partidarias del PJ en las provincias, a pesar de la vergüenza que dieron en las últimas elecciones.¿Por qué no llama a elecciones libres y democráticas en Jujuy y en… https://t.co/DSqaNuxbBb
— Gustavo Sáenz (@GustavoSaenzOK) February 22, 2026
En efecto, los diputados salteños de Innovación Federal recordaban con furia este domingo que “Cristina puso a Kosiner pero Kosiner votó la reforma previsional de (Mauricio) Macri”.
Por eso, el comunicado de Moisés, Mendoza y Andrada argumentan que toman esa decisión antes de la sesión preparatoria para “ocupar los lugares que le corresponden en las comisiones para sostener la representatividad que el kirchnerismo hoy le niega a la oposición”, algo que ya habían empezado a concretar cuando Salino mandó los nombres de la tucumana y el catamarqueño para integrar las comisiones de Acuerdos, que dictamina los pliegos de los jueces, y Relaciones Exteriores.
El flamante trío de senadores acusa a Mayans de “mala praxis parlamentaria” por haber dejado al peronismo sin estrategia para dar la discusión contra la reforma laboral, cuando el formoseño definió que integrar las comisiones con plazas reducidas por capricho de Patricia Bullrich era validar su atropello. “Se ha demostrado en el debate de la reforma laboral que este error político ha dejado a los trabajadores y a la CGT sin un dictamen y al bloque peronista sin una propuesta superadora ante la sociedad”, resumen los de Convicción Federal.
Moisés, Mendoza y Andrada también aclaran que “no se van” con Milei al mismo tiempo que se quejan que “la conducción del PJ nacional se dedicó a promover divisiones internas de manera irreversible” y “sancionar y expulsar compañeros medidos en sus conductas sin objetividad”.
Sin embargo, el kirchnerismo ya se prepara para señalar a los de Convicción Federal, si votan a favor de la ley de Glaciares, por caso, tal como demanda Jalil. Dirán, para impugnarlos, que se fueron para votar las leyes del gobierno, descuenta un senador peronista.
Del mismo modo, un colega suyo que no se embarcó en el nuevo bloque se mostró contemplativo con la posición de Moisés y sus compañeros. “¿A (Anabel) Fernández Sagasti también la van a echar del PJ de Mendoza por haberle echo perder la elección al peronismo en esa provincia?”, se preguntó con sarcasmo.
