Por fallas de seguridad en su planta, Passerini quiere echar a la empresa estatal de uranio
Una serie de fallas de seguridad aparentemente no reportadas por Dioxitek en su planta de Alta Córdoba dejaron a la empresa estatal de enriquecimiento de uranio al borde de la expulsión de la ciudad, tras décadas de operar con permisos precarios en medio de uno de los barrios más populares de la capital provincial y a 10 cuadras del estadio de Instituto.
Dos hechos graves que no habrían sido reportados por Dioxitek (ocurridos en 2023 y en 2024), pero sí por empleados y ex empleados, llevaron a la Municipalidad a reclamarle a la empresa informes actualizados de seguridad ambiental y nuclear; lo que puso en jaque la pretensión de la empresa estatal de continuar operando en Alta Córdoba durante 8 años más.
“Me reuní con el directorio de Dioxitek y no son serias las propuestas, no hay un plan de inversiones. Este nuevo pedido de ocho años no fue admitido porque hay una cuestión judicial. Pero no vamos a acordar ocho, ni cuatro, están desde hace 40 años así, desde el 86, con prórrogas y yo quiero terminar mi mandato con este tema resuelto”, dijo Passerini en declaraciones a La Voz.
La tropa libertaria salió a cuestionar la posición de Passerini. A través de La Derecha Diario, responsabilizó al intendente cordobés por el cierre de Dioxitek “sólo por su ensañamiento con Milei”. El equipo de comunicación de Passerini negó que prime lo ideológico sobre la seguridad: “Lo que sí es ideológico es mentir deliberadamente”, fue la respuesta en redes. Desde su desembarco en Córdoba, La Derecha Diario apuntó sus cañones contra Passerini.
Dioxitek debía trasladarse a una nueva planta industrial en Formosa, pero su construcción está paralizada, por falta de inversión del Estado nacional, desde septiembre de 2023, cuando tenía un avance del 70% y una inversión ejecutada de 149 millones de dólares. Así, la empresa quiere extender la vida útil de la ubicada en el barrio de Alta Córdoba hasta 2034; donde opera a pleno y con una producción anual récord de 190 toneladas de dióxido de uranio de grado nuclear.
Meses atrás, una inspección de la Dirección de Bomberos en la planta de Dioxitek en Alta Córdoba detectó una serie de fallas: solicitó mejores sistema de extinción de incendio, que se coloquen rociadores en tanques de combustible, un inventario de los productos químicos que se almacenan y que muros y aberturas de la zona donde está el horno sean ignífugos, y no con cobertura de chapa. Además, la empresa tuvo dos informes negativos de Ambiente de la Provincia.
La empresa niega todo: dice que los presuntos incidentes no reportados no existieron y que las falencias detectadas por Bomberos ya fueron resueltas o están en ese proceso. Sin embargo, se aferró a cláusulas de confidencialidad y de seguridad para dar detalles.
La continuidad de Dioxitek en Alta Córdoba está atada al expediente que abrió el juez federal Miguel Vaca Narvaja, que le solicitó a la empresa informes ambientales y de seguridad. En la planta hay cientos de litros de metanol, hidrógeno, amoníaco, ácido nítrico y nitrato de amonio, entre otros.
