El peronismo trabaja en una reforma electoral para retener la provincia de Buenos Aires
En el peronismo ya tienen un borrador con varios ejes de una reforma electoral que discutirán con la oposición en los próximos meses. Se trata de una serie de cambios de cara a la elección de 2027 que, desde lo político, apuntan a mantener el control de la provincia de Buenos Aires.
Aunque el diálogo con Axel Kicillof está lejos de ser fluido, en el resto del arco peronista entienden que el gobernador desdoblará la elección el año próximo, algo que adelantó LPO semanas atrás.
Un primer eje de la reforma es eliminar la figura del vicegobernador, al menos hasta después de las PASO. Es un esquema que tiene algunas similitudes con las reglas electorales de la Ciudad de Buenos Aires.
Kicillof se inclina por desdoblar la elección aunque sabe que arriesga la presidencia
La idea es que si compiten dos o más candidatos a gobernador, aquel que pierda la interna pueda -eventualmente- ser vice del ganador. La jugada busca que toda la estructura política del perdedor tenga motivos para pelear en la elección general.
En el peronismo ven candidatos fuertes para suceder a Kicillof y quieren minimizar el riesgo de que algunos sectores se corran de la pelea en la elección general. De algún modo, se busca evitar lo que sucedió en 2015, cuando Julián Domínguez y Fernando Espinoza perdieron la interna y luego el ganador -Aníbal Fernández- perdió la elección frente a María Eugenia Vidal.
Quizás el punto más controversial de esta reforma es la idea es separar por completo la elección provincial de la nacional. Se trabaja en la búsqueda de un esquema de fechas por el cual se logre primero el cierre de listas y la elección provincial y después un cierre de listas para la elección nacional y los comicios de octubre.
Gabriel Katopodis, Facundo Tignanelli y Mayra Mendoza.
Eso no ocurrió en 2025. En julio fue el cierre de listas de la elección provincial. En agosto el cierre de listas de la elección nacional y luego llegaron las elecciones: en septiembre la elección bonaerense y en octubre la nacional.
En el peronismo plantean que primero debe definirse por completo la elección bonaerense y luego, en función de ese resultado, armar una estrategia para la elección nacional. “Si el año pasado el cierre de listas de la elección nacional hubiese ocurrido después de la elección de septiembre, quizás la estrategia electoral hubiese sido otra”, dicen.
Esto ya genera malestar en algunos referentes cercanos a Kicillof. Es que aseguran que la jugada busca favorecer un peronismo bonaerense, pero termina dejando sólo al gobernador en su aventura presidencial.
Según ese borrador, Kicillof recién definiría su eventual candidatura a presidente después de la elección general en la provincia. Es decir, con un nuevo gobernador -idealmente peronista, para los ideólogos de la nueva estrategia electoral- ya elegido por las urnas.
“Se antepone demasiado la estrategia por consolidar el poder de la provincia. Están buscando relegar a Kicillof”, dijo un referente del Movimiento Derecho al Futuro, la línea interna del gobernador dentro del peronismo.
Una luz de alerta logística se enciende sobre este punto. Separar por completo las dos elecciones supone un cronograma electoral extremadamente ajustado. Hay que resolver cierre de listas de la elección bonaerense, PASO y elección general antes del cierre de listas de la elección presidencial. Probablemente por ese motivo trascendió días atrás que las generales provinciales podrían ser en mayo.
Leonardo Grosso, Mariel Fernández, Gustavo Menéndez y Mayra Mendoza.
Pero existe un tercer eje en los borradores que ya circulan en algunos grupos de WhatsApp que también empezó a generar ruido. Uno de los puntos establece que no habrá PASO en aquellos distritos donde se logren los consensos para llevar un candidato único.
Eso obligará a los candidatos a intendentes a hacer esfuerzos para lograr una síntesis que contenga a todos los sectores. Pero Además, se busca blindar a esos candidatos de cara a la elección general y evitar que la oposición se junte después de la PASO para enfrentarlos en general.
Ese punto hace ruido en algunos dirigentes locales que alertan sobre el peligro de perder la competencia interna en los distritos. “El riesgo que se corre es de cortan los vasos comunicantes con las bases. Sería un gran error”, dijo a LPO un dirigente del sur del conurbano. Los más críticos agregan además que las internas en los distritos serán la clave para volver a movilizar al peronismo.
