Se derrumba el consumo en Córdoba y los comercios registran caídas de las ventas del 21%
La recuperación del consumo que el Gobierno de Javier Milei esperaba exhibir durante el primer semestre sigue sin aparecer en Córdoba. Por el contrario, los números del comercio muestran que la retracción de las compras continúa profundizándose incluso después de la fuerte desaceleración de la inflación.
Según el último informe del Observatorio Comercial de la Cámara de Comercio de Córdoba (CCC), las ventas minoristas registraron en mayo una caída del 21% en unidades respecto del mismo mes de 2025. La rentabilidad de los comercios, en tanto, cayó un 22% en la misma comparación.
Se trata de una de las bajas más pronunciadas de los últimos meses y refleja las dificultades que atraviesa el mercado interno para recuperarse, aun cuando algunos indicadores macroeconómicos muestran signos de estabilización.
El relevamiento, realizado en corredores comerciales y centros comerciales de la capital cordobesa, también detectó un deterioro en la comparación mensual. Respecto a abril, las ventas retrocedieron 5% y la rentabilidad cayó 10%. Esto se da en medio de un fuerte aumento del endeudamiento familiar y la suba de los servicios, una doble pinza sobre las cajas de los comercios..
El dato que más preocupa a los comerciantes es que la contracción se produce contra mayo de 2025, un período que tampoco se caracterizaba por un consumo robusto. Es decir, la actividad comercial no sólo no logró recuperarse sino que profundizó su deterioro en términos interanuales.
La caída del poder de compra aparece como una de las principales explicaciones del fenómeno. Aunque la inflación desaceleró significativamente respecto de los picos registrados durante 2024, la recuperación de los ingresos viene siendo desigual. Jubilados, trabajadores informales y buena parte de los sectores medios todavía no lograron recomponer plenamente su capacidad de consumo, mientras que el encarecimiento de servicios públicos, transporte y otros gastos fijos absorbe una porción cada vez mayor de los ingresos familiares.
La señal más clara de esa conducta aparece en el ticket promedio. Durante mayo se ubicó en 124.000 pesos, bastante por debajo de los 148.700 pesos registrados en abril. La diferencia supera los 24.000 pesos en apenas un mes y revela una reducción significativa en el monto destinado a compras.
El mal momento también se refleja en el humor de los comerciantes. Apenas el 9% de los consultados aseguró haber cumplido las expectativas que tenía para mayo, una cifra que expone el nivel de frustración que atraviesa el sector.
Los números representan una señal de alerta para el comercio cordobés y también para el Gobierno nacional. Porque muestran que la estabilización macroeconómica todavía no logra traducirse en una recuperación del consumo, una variable clave para sostener la actividad económica en los grandes centros urbanos del país.
