El mercado se vuelca a los bonos que ajustan por CER, en otra señal que la inflación seguirá alta
Se dio a conocer el último dato de inflación y la situación geopolítica global comenzó a recalentarse cada vez más. En este contexto, los inversores se preguntan si seguir apostando por el peso o, por el contrario, migrar hacia activos financieros que ofrezcan cobertura cambiaria.
La semana pasada, el Indec reveló que el índice de precios al consumidor (IPC) avanzó un 2,9% en febrero de la mano de las tarifas y los alimentos. De esta manera, acumuló un 5,9% de crecimiento en 2026 y un 33,1% de forma interanual.
El dato, que igualó al de enero, fue superior al 2,8% promedio estimado por las consultoras, lo que preocupó a una parte del mercado. En marzo se espera un registro similar, lo que indica que en apenas tres meses de habrá alcanzado la meta anual que fijo el gobierno en el Presupuesto de este año.
La suba de tasas y la inflación por la guerra amplifican las fragilidad del modelo de Caputo
En paralelo, la guerra en Medio Oriente protagonizada por Estados Unidos, Israel e Irán está escalando, lo que impulsó al alza el precio del petróleo, que ya ronda los USD 110 por barril.
“Para el ahorrista argentino, este shock no es un dato lejano, tiene implicancias directas para Argentina: presiona la inflación global vía costos, deteriora el escenario de tasas en Estados Unidos y complica el contexto externo para economías emergentes”, relató Priscilla Sosa, asesora financiera en Bull Market Brokers.
Según la Agencia Internacional de Energía (EIA, el Brent se mantendrá por encima de los USD 95 durante los próximos dos meses, antes de moderar -eventualmente- hacia el tercer trimestre.
“En este marco, los bonos CER ofrecen cobertura directa contra ese riesgo. El esquema de bandas cambiarias vigente limita el traslado del shock externo al tipo de cambio oficial en el corto plazo, pero no neutraliza la inflación que ese mismo shock puede generar”, indicó Sosa.
La lógica del dollar linked cobra más relevancia cuando el shock externo es tan pronunciado que fuerza un ajuste del tipo de cambio real. Ese escenario no es el base dado que hoy el Gobierno mantiene el ancla cambiaria como señal central, aunque el contexto geopolítico lo vuelva un riesgo a monitorear.
Cabe señalar que los diferentes tipos de cambio están atravesando un periodo de gran estabilidad, motivo por el cual el dólar oficial ronda los $1.400 desde hace varias jornadas.
“En un escenario de inflación global elevada y sostenida por un conflicto de resolución incierta, la cobertura en CER sigue siendo la más alineada con el objetivo de preservar el poder adquisitivo. El dollar linked tiene sentido como cobertura táctica ante una eventual ruptura del esquema cambiario, no como posición estructural mientras el ancla se mantenga”, relató Sosa.
En esta línea, los estrategas de Adcap Grupo Financiero coincidieron en que los bonos CER son mejor alternativa de inversión que la deuda dólar linked.
“Tras el dato de inflación de febrero de 2,9% y especialmente la lectura núcleo de 3,1%, destacamos el Boncer TZXM7, que ofrece alrededor de un 5,5% de rendimiento real. De cara a adelante, esperamos que la inflación de marzo se mantenga elevada, en términos generales en línea con los registros de enero y febrero cerca del 2,9%, respaldada por una estacionalidad desfavorable y por indicadores de alta frecuencia firmes”, sostuvieron los ejecutivos.
Por su parte, los analistas de Proficio Investment expusieron su visión bajista sobre los bonos dólar linked. “Con el buen desempeño del peso argentino a pesar de la incertidumbre a nivel mundial, mantenemos nuestra view negativa considerando que el escenario de corto plazo favorece un peso apreciado al menos por unos meses más. Además, con tasas bajas (e incluso negativas), existen otras alternativas dolarizadas más atractivas en el caso de querer cobertura”, concluyeron.
