En la Armada dicen que Presti cobra el doble que un almirante gracias a un decreto a medida
La relación entre Carlos Presti y la Armada pasa por su peor momento. Un militar en actividad afirmó a LPO que para esa fuerza “Presti se volvió una mala palabra” por haber asumido el cargo de ministro de Defensa sin aviso previo con ninguno de los compañeros de armas.
El más herido en ese proceso fue Carlos Alievi, ex jefe de la Armada pasó de ser un libertario confeso a prácticamente un militante K. “Siente que hizo todo lo que le pidieron y lo cagaron”, afirman.
Pero el punto de quiebre fue la reforma de la Ley de Personal Militar que le permite a Presti y otros militares ocupar cargos políticos sin pasar a disponibilidad.
Entre los oficiales superiores del Ejército que se encuentran alcanzados por el decreto se encuentra el general de división Jorge Alberto Puebla, quien acompañará a Presti como viceministro, al ocupar el cargo de secretario de Estrategias y Asuntos Militares.
LPO adelantó en noviembre que, con la excepción del Ejército que lo consideraba una ventaja, el resto de las fuerzas estaban en contra de esta decisión porque a partir de ahora, todo decreto que firme Presti terminara politizando a las Fuerzas Armadas y Presti podría convertirse en “un nuevo Balza”.
La decisión, además de favorecer a Presti, abre el juego para que otros militares ocupen cargos en el gabinete sin necesidad de retirarse de la actividad castrense.
Carlos Alievi, ex jefe de la Armada.
La mayoría de los militares cuestionan que los que den el salto a la política puedan cobrar la diferencia de sueldo que, en el caso de Presti, lo va a pagar el Ejército con sus propios recursos.
“Esta fue la gota que derramó el vaso porque es demasiado evidente que está laburando para él y su grupo de amigos”, reprocha.
La Armada le vació la jura a Presti y expone el malestar en las fuerzas
El ejemplo que ponen los detractores del decreto a la medida de Presti es el director de Hidrográfica Naval, que es un contralmirante que transcurre el tercer año de antigüedad, para gastar cualquier suma mayor a 20.000 pesos le tiene que pedir permiso a un Coronel en actividad. “Imagínate lo que es para un naval Almirante pedirle permiso a un tipo de un grado inferior”, afirma.
La molestia más fuerte está en realicen a la percepción que Presti soló jugó para sí mismo y sus colaboradores más cercanos. “Gracias al decreto de Milei hecho a medida, Presti y sus colaboradores 7 millones de pesos mientras un Almirante y un Brigadier ganan 3 o 4 millones si se les suma la antigüedad, la diferencia es muy muy grande”, sentencia.
