La Ciudad gastará $9600 millones para adecuar un emprendimiento top de Toto Caputo y Bausili
El gobierno porteño pagará 9600 millones de pesos por un emprendimiento de Toto Caputo y Santiago Bausili. Debajo del Paseo Gigena pasa el caño de agua potable más importante de la Ciudad y es necesario desviarlo.
El Paseo Gigena es uno de los peores negocios que realizó la Ciudad desde que Pedro de Mendoza la fundó en 1536. El centro comercial ubicado en el ex estacionamiento del Hipódromo de Palermo y el estado porteño deberá financiar una enorme obra de infraestructura sin recibir un centavo de canon durante ocho años.
El proyecto fue aprobado y concesionado durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta, que antes de cumplir su mandato le dejó un muerto a Jorge Macri.
Además de Larreta, Bausili, Caputo y su ministro fantasma de infraestructura, Martín Maccarone, en la trama del escándalo se cruzan poderosos nombres de la política nacional como Diego Santilli y el ex ministro de Transporte, Guillermo Dietrich. También participa del negocio Alejandro Gawianski, el esposo de una importante periodista.
Crece el escándalo del Paseo Gigena, Caputo ahora logró que la Ciudad no le cobre el canon
Según el acuerdo que firmó el gobierno porteño en 2018, los concesionarios debían pagar el 7% de sus ganancias estimadas como canon. Pero nunca desembolsaron ni un peso.
La consultora de Caputo y Bausili, Anker, juntó los fondos para financiar el proyecto y se asoció con Coinsa, la constructora de la familia Macarrone para levantar el imponente edificio vidriado en la zona más top de la Ciudad.
Larreta y Dietrich.
Desde un principio se sabía que debajo Gigena pasaba un caño maestro de AySA que abastece a medio millón de personas. AySA advirtió que había que mover el caño o cambiar el proyecto. Tras una disputa, la Ciudad aceptó correr con los gastos.
En su último año de gestión, Larreta destinó una partida del presupuesto 2024 a las obras de infraestructura, pero cuando asumió Jorge Macri quiso rediscutir el acuerdo. No tuvo suerte.
El proyecto llevaba varios años demorado y comenzó la presión de los locatarios como Pierpaolo Barbieri de Ualá y concesionarios para habilitar el Gigena. AySA aceptó abrirlo con la condición que fuera posible acceder al caño maestro.
Para la construcción de una servidumbre de paso para acceder al caño fue necesario reducir a la mitad una de las plantas. Con ese argumento, los locatarios lograron postergar ocho años el pago del canon.
Además, en un principio la concesión iba a ser por 15 años prorrogables por otros 5 más, pero en 2023 el gobierno cambió los términos y el predio quedará por 20 años en manos del privado.
Estaba previsto que los concesionarios abonaran mensualmente 200.893 unidades de compra, el equivalente a 62 mil dólares, o el 7% de lo recaudado como canon. Entre las dos opciones se elegía la que fuera más conveniente para la Ciudad. Esa decisión quedó postergada para 2033.
Esta semana se publicó la preadjudicación de la primera parte de la obra “Corrimiento Líneas 1 Y 2”: la empresa Oreste Durante SA ganó la licitación ofertando $ 9.656.467.784,99.
