La inflación de Estados Unidos se disparó a medio punto mensual y complica la elección a Trump
La inflación de Estados Unidos se disparó a un impresionante 0,5% en enero que roza el 1% cuando se excluyen alimentos y combustibles. El dato tiene enormes consecuencias políticas y económicas a nivel interno y global.
Semejante nivel de inflación que la mayoría de los analistas económicos anticiparon iba a ser la consecuencia de imponer aranceles, que se transfieren a precios internos, puede complicar a Trump en las elecciones de medio término de noviembre. Y en el plano económico complica el margen de la Reserva Federal para subir la tasa, lo que podría reducir el crecimiento de Estados Unidos y encarecer el crédito a nivel mundial.
El dato surgió de un informe del Departamento de Trabajo de Estados Unidos que informó que el índice de precios al productor (PPI) subió 0,5% en enero, casi duplicando el 0,3% que estimaban los analistas.
En términos interanuales, los precios mayoristas avanzaron 2,9%, también superando las proyecciones privadas. Pero la señal más preocupante apareció en la inflación subyacente. Excluyendo alimentos y energía, el indicador trepó 0,8% mensual y alcanzó una tasa anual de 3,6%.
Sube el desempleo en EEUU y se desploma la imagen de Trump a sus peores registros
El informe cambia el clima financiero global. Con una inflación mayorista todavía firme, la Reserva Federal gana argumentos para rechazar las presiones de Trump y postergar los recortes de tasas que le está reclamando. Se suponía que con la asunción de Kevin Warsh en la FED en reemplazo de Jerome Powell, se venía una suba de tasas. Pero este dato complica el giro. Esto consolida la idea de que el costo del dinero seguirá alto por más tiempo.
Un movimiento que afecta a los mercados emergentes como Argentina. Tasas altas en Estados Unidos fortalecen al dólar, elevan el rendimiento de los bonos del Tesoro norteamericano y presionan al alza el riesgo país de las economías de frontera, como la Argentina de Milei, que sigue sin poder regresar a los mercados.
En un esquema económico que todavía depende del financiamiento externo y de la confianza financiera, cada demora de la Fed se traduce en un endurecimiento de las condiciones para refinanciar deuda.
Kevin Warsh, candidato de Trump para conducir la Reserva Federal.
El impacto del dato de inflación se reflejó de inmediato en Wall Street. Los principales índices operaron en baja este viernes y prolongaron las pérdidas de la rueda anterior. El S&P 500 cayó 0,77%, el Nasdaq, más sensible a las tasas por su composición tecnológica, retrocedió 1,1%; mientras que el Dow Jones mostró mayor resiliencia y avanzó 1,46%.
Así, la bolsa estadounidense se encamina a cerrar febrero con saldo negativo tanto para el Nasdaq como para el S&P 500, que registra su peor desempeño mensual desde abril del año pasado.
El índice de precios mayoristas subió 0,5% en enero. El dato complica a Trump y sugiere que la Reserva Federal postergará la baja de tasas.
