abril 6, 2026

Peligra la designación de Lijo porque todo el gobierno está contra las cuerdas por el Criptogate

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José Mayans expuso la fragilidad del gobierno este miércoles, durante la reunión de Labor Parlamentaria, cuando preguntó si había margen para discutir la ampliación de la Corte Suprema en el período de sesiones ordinarias. Incómodo por la inquietud del jefe de la bancada peronista, Ezequiel Atauche solo pudo decir que no tenía cómo garantizar ese compromiso y se abrió la estampida política que amenaza con drenar las voluntades para aprobar la designación de Ariel Lijo como juez del máximo tribunal.

Frente a la respuesta del libertario, el formoseño sostuvo que no votaría el pliego del magistrado y el radical Eduardo Vischi se plegó a la jugada de su colega de UP, apoyando la moción de aumentar la cantidad de miembros de la Corte. “Si no pone los votos el peronismo, por qué los vamos a poner nosotros”, decían en el despacho de un aliado de la Casa Rosada.

La intervención de Mayans habría sido urdida por la propia Cristina Kirchner, quien habló más de una vez por teléfono con una de sus espadas legislativas para saber cómo marchaba la negociación. De hecho, esa conversación seguiría este miércoles por la noche, en casa de la ex Presidente, con los senadores que asistieran a saludarla por su cumpleaños, en una tertulia más íntima.

En definitiva, Cristina no habría hecho otra cosa que aprovechar la parálisis de un gobierno consumido por la crisis que abrió el propio Javier Milei cuando promovió por Twitter la estafa de la cripto #LIBRA. “Nadie en el Ejecutivo está trabajando los votos y el quórum para esta sesión, y tampoco nos dan cuerda para que lo hagan otros”, se quejó un libertario dispuesto a tercerizar la rosca para que las leyes salgan.

Villarruel pudo acordar una sesión para suspender las PASO, pero el pliego de Lijo queda en la nebulosa

Los representantes del oficialismo en Labor, además de Atauche, eran Victoria Villarruel y Bartolomé Abdala y no pudieron contener ni siquiera el rug pull que les metió la santacruceña Natalia Gadano, que apenas iniciada la tenida rechazó la anexión de la sesión preparatoria a la que tenía por temario las PASO, Juicio en Ausencia, Reiterancia y Antimafias. Fue el pataleo de la patagónica lo que aguijoneó a Mayans para enfatizar su irritación, algo que en su Formosa natal juzgan como “un acting” porque entienden que Gildo Insfrán juega a favor de la suspensión de las primarias y el nombramiento de Lijo.

La falta de reflejos del trío libertario para frenar la disconformidad de opositores y aliados se explica por la inexistencia de una línea desde Balcarce 50. Milei y su entorno más próximo están contra las cuerdas por el Criptogate y el elenco de funcionarios que se mueve alrededor trata de no hacer olas.

Nadie en el Ejecutivo está trabajando los votos y el quórum para esta sesión, y tampoco nos dan cuerda para que lo hagan otros.

Por eso, la sesión de este viernes para votar al juez federal parecía este miércoles casi una quimera. “Hay que levantar esa sesión, si no tienen los votos”, decía un macrista en los pasillos de la Cámara Alta mientras el oficialismo lograba dictamen por Ficha Limpia en la Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por la cordobesa Alejandra Vigo.

El trabajo político para lograr el respaldo en recinto que Santiago Caputo delegó en el propio Lijo hoy terminó de convertirse en una prueba palmaria de que el gobierno se asoma a un nuevo fracaso. “No hay nadie hablando con nosotros”, se cansaron de decir los peronistas durante el verano.

Sitiado por las repercusiones de la estafa cripto, el gobierno decidió agitar el nombre de dos posibles candidatos a la Corte Suprema, para nombrarlos por decreto si naufraga el único postulante que al menos tiene el dictamen con firmas suficientes para que el Senado lo apruebe. Se trata de Ricardo Rojas y Ricardo Ramírez Calvo.

En la Rosada intentan mostrar que se desentienden de la suerte de Lijo y que Milei designaría en comisión a cualquiera de esos letrados. “Es probable que el gobierno ponga estos nombres sobre la mesa, que son uno más trumpista que el otro, para forzar a los bloques que retacean su apoyo a que voten a Lijo bajo la amenaza de meter a uno peor”, sugirió como hipótesis una senadora.

El desconcierto es tan grande y las respuestas del oficialismo tan endebles que Mayans llegó a postular a uno de sus colegas esta mañana, en la reunión de Labor. Recordando la figura de Juan Carlos Maqueda, hizo reír a todos diciendo que propongan a Juan Carlos Romero como juez de la Corte: “yo lo votaría, todos lo votaríamos, saldría por unanimidad”, aseguró. 

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