Una secretaria comprometió al juez Maraniello por la acusación de abuso
Patricio Maraniello, el juez Civil y Comercial federal que fue denunciado por maltrato laboral y acoso sexual, se presentó hoy en el Consejo de la Magistratura para escuchar a los testigos citados por la comisión de Acusación que lo investiga. Entre ellos, estuvo una secretaria privada, quien lo comprometió.
La mujer afirmó que Maraniello desvió fondos del Estado para su asociación de derecho, indicó que contrató a una ordenanza pero que, en vez de para el Poder Judicial, trabajaba para esa institución privada y denunció: “es un violento, un maltratador”.
María Francos, secretaria privada y jefe de Despacho del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Federal N° 6, declaró esta mañana a propuesta de los denunciantes. Había trabajado con Maraniello cuando este magistrado subrogó ese juzgado. “No volvería a trabajar con Maraniello, no resignaría mi paz espiritual por nada”, afirmó.
Según su exposición, Maraniello “usaba plata del Estado para solventar los gastos de la Asociación”, entidad que tenía entre sus auspiciantes, dijo, al intendente de José C Paz (en uso de licencia) Mario Ishi. La testigo señaló que el juez contrató a una ordenanza “Maraniella” (en clara alusión al aspecto físico que -según los denunciantes- le exigía de las empleadas y funcionarias mujeres, con minifaldas y maquillaje). Pero afirmó que la ordenanza “terminaba trabajando para la asociación utilizando los recursos del juzgado”, situación que “creaba mal clima laboral ya que los que no estaban ayudando con la asociación estaban sobrecargados del trabajo propio del juzgado”.
“Maraniello respetaba las formas por WhatsApp, pero cambiaba radicalmente su actitud de manera presencial -aseguró-. Se iba de eje, perdía el equilibrio y te maltrataba. Se sacaba y no tenía límites”.
Roca, Juez y Mahques.
Maraniello fue denunciado en el Consejo de la Magistratura en 2024, a través de distintas presentaciones que formularon empleados a través del sindicato Asociación de Judiciales y ante la oficina de Bienestar Laboral de la Cámara Civil y Comercial Federal. Las denuncias hablaban de abuso sexual y maltrato laboral. Los expedientes se fueron unificando y, a fin de año, el Consejo votó que el caso pasara de la comisión de Disciplina a la comisión de Acusación, que prevé sanciones más graves y abre el camino a una eventual destitución.
En la comisión de Disciplina se habían escuchado algunos testigos, entre ellos el ex camarista Guillermo Antelo, quien contó que oyó a una de las víctimas y aseguró que Maraniello le exigía “usar pollera y tacos” y “todos los días entraba a su despacho, la agarraba de la cintura y la besaba”. También había declarado en esa oportunidad la camarista Florencia Nallar, quien declaró que -según la víctima- Maraniello la convocó a su casa con excusas laborales, habría sido obligada a tener relaciones sexuales y la vio en un “estado deplorable”, con miedo de denunciar.
Ahora que el caso pasó a Acusación, se reanudaron los testimonios. La comisión está presidida por el abogado Alberto Maques y el instructor es el senador Luis Juez. Hoy también estuvo presente el diputado de LLA Gonzalo Roca.
Maraniello se presentó en el recinto representado por el abogado Mario Laporta, quien interrogó a los testigos de la defensa. Entre ellos declaró la abogada Graciela Fayt, hija del histórico juez de la Corte Suprema y quien integra el instituto de Derecho Animal de la asociación constitucional que creó Maraniello.
Afirmó que su padre le tenía estima al juez denunciado, que ella es testigo de “su corrección y respeto en la interacción con otros”, y aseguró que jamás lo vio maltratando a mujeres y aseguró que era increíble la cantidad de denuncias falsas de mujeres. “El Dr. Maraniello es una víctima más de esto que está pasando”, opinó.
Luego fue el turno la secretaria Franco, quien interrogada por la defensa insistió en acusar al juez, hablar de los desmanejos de dinero y el maltrato.
Finalmente declaró María Fernanda Goudea, que trabajó en el juzgado 6 como prosecretaria administrativa cuando Maraniello era subrogante y dio cuenta de un “manejo discrecional” del personal. Relató que el juez no se excusó en un expediente donde el abogado de una de las partes era miembro de la Asociación y amigo del juez, e incluso detalló que ese letrado la llamaba para que despachara el expediente fuera del trámite normal.
Aseguró que ascendían quienes eran miembro de la Asociación y reseñó que determinados empleados no trabajaban para el juzgado sino para la entidad privada.
La comisión seguirá oyendo testigos la semana próxima.
