marzo 20, 2026

Caputo ahora busca un salvataje de Israel e Italia y el mercado sospecha que el swap del Tesoro está caído

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Luis Caputo intentó llevar calma al mercado, pero consiguió el efecto contrario. Porque más que mostrar que tiene los dólares para pagar los vencimientos de deuda, confirmó que los está buscando. 

El ministro aseguró que no necesita salir a Wall Street, mercado que tiene vedado por la suba persistente del riesgo país. “Tenemos opciones más baratas que salir a colocar deuda en el mercado internacional. Ya tenemos financiamiento identificado para cubrir los próximos tres vencimientos de capital, unos 9000 millones de dólares. Los intereses se pagarán con el superávit. No necesitamos ir al mercado”, dijo en el 21° Simposio del IAEF. 

Al mismo tiempo, Economía filtró que estaban negociando préstamos directos de Italia e Israel, confirmando el anticipo de LPO: en el gobierno reconocen que necesitarán entre uno y dos salvatajes más para llegar a las elecciones presidenciales del octubre del año próximo.

Caputo dijo que en tres meses se conocerán las fuentes de financiamiento y que serán más baratas que Wall Street. “No tenemos pensado salir al mercado internacional. Este es un Gobierno que no toma deuda, la cancela”, afirmó, contradiciéndose, ya que los préstamos de Estado a Estado también hay que pagarlos. 

Los bancos de Wall Street recomiendan salir de Argentina porque hay dudas sobre su capacidad de pago

En el mercado circulaba la versión de negociaciones con Israel e Italia para conseguir entre 3.000 y 5.000 millones de dólares, a tasas cercanas al 7%. Los contactos incluyen a legisladores italianos y a financistas del circuito del Boulevard Rothschild, en Tel Aviv, con llegada a la Knéset. El esquema buscaría evitar la aprobación del Congreso, que es quien debe autorizar nuevos compromisos de deuda externa.

Atrás de la posibilidad de negociar un préstamo de Israel e Italia, hay un reconocimiento implícito: el swap de 20.000 millones de dólares del Tesoro de Estados Unidos, sin es que existió, se encuentra caído. Si no, lo natural sería apelar a esa fuente de financiamiento.

 Pero existen zonas grises que el Gobierno podría usar: autorizaciones generales del Presupuesto, estructuras financieras que no se presentan como deuda directa o incluso operaciones canalizadas por el Banco Central. 

“Es un manotazo de ahogado. Va a mendigar a Israel dado el alineamiento en la guerra con Irán y a Meloni por el vínculo personal de Milei”, dijo a LPO un empresario presente en la charla de Caputo.

Pero atrás de esa posibilidad hay un reconocimiento implícito: el swap de 20.000 millones de dólares del Tesoro de Estados Unidos, sin es que existió, se encuentra caído. Si no, lo natural sería apelar a esa fuente de financiamiento.

De hecho, el Tesoro convocó para el 25 de marzo una reunión del Financial Stability Oversight Council, para evaluar el uso de ese fondo, que fue el organismo utilizado para rescatar a Milei en la corrida previa a las elecciones de octubre. 

La necesidad de financiamiento de Milei y Caputo es acuciante: de acá a fin de año hay que pagar unos 15.000 millones de dólares y el año que viene otros 28.000 millones. 

En su charla de este jueves, Caputo atribuyó la inquietud del mercado a un problema sicológico de los mercados causado por el kirchnerismo. “La economía está tremendamente en orden. Ahora, hay muchísima gente que no puede evitar pensar que a Argentina le tiene que ir mal. No es una queja, es descriptivo. O sea, el daño no solo económico, sino psicológico que ha hecho el kirchnerismo en la gente es brutal”, afirmó el ministro que como Milei, sigue tratando de estirar todo lo que se pueda el “riesgo kuka”. 

La economía está tremendamente en orden. Ahora, hay muchísima gente que no puede evitar pensar que a Argentina le tiene que ir mal. No es una queja, es descriptivo. O sea, el daño no solo económico, sino psicológico que ha hecho el kirchnerismo en la gente es brutal.

Pero en Wall Street no miran el pasado, miran los números del presente. Y ahí aparece el problema: las reservas netas cayeron y agravan el rojo del Banco Central. La razón es simple: sin acceso al financiamiento internacional, el Tesoro depende del Banco Central para afrontar los pagos de deuda. En ese esquema, buena parte de los dólares que compra la autoridad monetaria terminan transferidos al Tesoro para cancelar vencimientos externos.

“En los primeros dos meses del año el Banco Central compró cerca de 3.100 millones de dólares en el mercado oficial. Pero en ese mismo período vendió alrededor de 3.500 millones al Tesoro. ¿El Tesoro acumuló esas divisas? Tampoco. Las utilizó para pagar los vencimientos de deuda de ese mismo bimestre”, explico el economista Cristian Buteler.

En los hechos, el Banco Central no está fortaleciendo su posición de reservas internacionales netas. Funciona más bien como un puente entre el endeudamiento privado de empresas y los pagos de deuda pública. Un circuito que permite sostener la operatoria diaria, pero que no es sustentable y de ahí los nervios del mercado.

Las reservas netas no aumentan. Lo que aumenta es la deuda del Tesoro, que saltó en 17.068 millones de dólares solo en los dos primeros meses del año. 

El acceso a Wall Street sigue cerrado por la suba del riesgo país y la guerra pone en duda la continuidad del swap con Estados Unidos.

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