La reaparición de Patricio Mussi agita la interna del peronismo en Berazategui
El fallecimiento de Juan José Mussi en noviembre pasado dejó un profundo vacío de poder en Berazategui y la disputa por su legado de cara a las elecciones del año que viene empieza a generar tensiones, más aún tras la reaparición del hijo del caudillo, el ex intendente Patricio Mussi.
Apartado de la escena política desde que le devolvió el sillón de intendente a su padre en diciembre de 2015, Patricio se mostró está semana en Ezeiza con el intendente local, Gastón Granados, quien fue el encargado de difundir el encuentro con un mensaje en clave electoral: “Mussi = Berazategui. Pasado, presente y futuro”.
En el sur del conurbano se habla de una decisión de Mussi hijo de posicionarse de cara a 2027 en su distrito con el impulso del grupo de intendentes peronistas que tiene gravitación propia en el PJ bonaerense y diálogo abierto con ambos polos de esa interna.
Además de Granados, en ese grupo reportan jefes comunales como Federico Otermín (Lomas de Zamora) y Nicolás Mantegazza (San Vicente).

Esa foto no pasó desapercibida en los pasillos de la Municipalidad de Berazategui, hoy al mando de Carlos Eduardo Balor. “El Turco” custodió la sucesión de los Mussi en las últimas seis elecciones ejecutivas, encabezando la lista de concejales desde 2003.
Ese dato es el que sacan a relucir voces de su entorno como una suerte de “testimonio electoral” de la voluntad del fallecido caudillo por ser sucedido por Balor. Por eso, se resisten en hablar de una “transición” y hablan de un “legado”.
Así, la primera reacción a la reaparición de Juan Patricio fue el rechazo. “No tengo ni idea de lo que está haciendo ni le vamos a dar entidad”, dijo a LPO un dirigente alineado al actual intendente, molesto con el posible regreso de Mussi hijo.
“No hay internas para nosotros. El candidato natural es Carlos Balor, es el único que puede llegar a representar al justicialismo de Berazategui”, agregó un concejal del oficialismo berazateguense, que definió al Turco como “la figura que nos dejó el Dr. Mussi para que continúe con su gestión”.
Cristina sugirió un apoyo a Patricio Mussi en la carrera por la sucesión en Berazategui
Por eso, en ese espacio hay voces que ya avisan que Balor será candidato a intendente en 2027. En esa línea, resaltaron la ausencia de Mussi hijo desde su salida del Palacio Municipal. “Desde que dejó de ser intendente, Patricio nunca más se comunicó con nosotros”, dijo a LPO un dirigente alineado a Balor.
El legado de Mussi y lo que eso representa en términos electorales es lo que empieza a ponerse en disputa fuerte.
A pesar de ser un funcionario de extrema confianza del caudillo, en Berazategui hay quienes no ven a Balor con un perfil de liderazgo lo suficientemente fuerte como para contener la interna del peronismo, dominada por décadas por Mussi, que se encargó de no poner cerca suyo figuras que desafíen su conducción.
Carlos Balor asumió días atrás la conducción del PJ de Berazategui.
Quienes tienen un buen recuerdo del paso de Juan Patricio por la intendencia (entre 2007 y 2015) también señalan el apoyo que el hijo de Mussi tiene del kirchnerismo.
Como contó LPO, Mussi padre se mantuvo distante de Cristina en los últimos años. Siempre priorizó su territorio y renegó de las recientes internas.
Con el fallecimiento del caudillo, el recuerdo de la ex presidenta incluyó palabras elogiosas y de afecto a Patricio Mussi. En sectores del peronismo, eso fue leído como una señal de apoyo a futuro, algo que cobra valor con la foto reciente de reaparición.
Pero Balor y Mussi hijo no son los únicos nombres que suenan en la interna del peronismo de Berazategui a 2027. También aparece activo el ex diputado provincial Mario Giacobbe, que lidera la agrupación “Primero Berazategui” y que en los últimos días llamó a una “democratización interna del peronismo”.
“No creo en la portación de apellido y que cada uno tiene que dar explicaciones de lo que hizo y no hizo”, dijo Giacobbe en declaraciones a El Termómetro al ser consultado sobre la reaparición política de Mussi hijo.
Giacobbe admitió que el fallecimiento del caudillo dejó “un agujero muy grande” por lo que habló de “un proceso de discusión” que se abre en el peronismo local.
