Complicados y sin obras nacionales, municipios promueven consorcios de vecinos que financien su asfalto
Hizo estragos en la economía de las ciudades del interior la parálisis de la obra pública nacional, que absorbía una parte significativa del caudal de trabajadores locales y regionales de la construcción. Por eso, en varios municipios empiezan a pensan en alternativas para retomar la obra pública.
Un caso paradigmático en ese sentido es el de Chascomús, donde los bloques del oficialismo local alineado al massista Javier Gastón promueven un proyecto para crear un sistema de consorcios vecinales que financie su propio asfalto.
La iniciativa, que será tratada este jueves en el Concejo Deliberante local, se denomina “Programa Municipal de Ahorro Previo para Infraestructura Vial”, la cual apunta a ser “una estrategia de autonomía municipal” ante el corte de la obra pública nacional.
En los considerandos de la iniciativa se plantea que la detención de las obras viales no solo afecta la transitabilidad y la seguridad, sino que también perjudica el patrimonio de los vecinos y el desarrollo productivo local.
El programa propone la formación de “Círculos de Ahorro” por cuadra o sector con adhesión voluntaria. Para iniciar un “círculo”, se pide que el 70% de los frentistas de una cuadra se sumen al plan. Con eso, el sistema se vuelve obligatorio para el resto bajo el régimen de contribución por mejoras.
Masivo reclamo de intendentes a las puertas de Economía por el desastre de rutas
Como protección ante la inflación se proyecta una Unidad de Metros de Asfalto para que el vecino pague por “metros cuadrados de obra”. Al cancelar una cantidad de metros, el valor queda fijo para el contribuyente, independientemente de los aumentos futuros en el costo de los materiales.
Las etapas del plan estiman que los suscriptores abonen cuotas hasta cubrir el 50% del valor total de la cuadra. Una vez alcanzado ese porcentaje, el municipio garantiza el inicio de la obra y el saldo restante se amortiza en cuotas posteriores.
El proyecto prioriza el uso de pavimento articulado (intertrabado) y asfalto negro. Esta elección se debe a que el hormigón intertrabado es de fácil reparación, tiene un menor costo inicial y fomenta la compra a proveedores del distrito, además de generar empleo local para su colocación.
También, se estipula que todo lo recaudado irá a una cuenta afectada que garantice que los fondos de los vecinos solo puedan usarse para las obras de asfalto y no para gastos corrientes. El proyecto prevé como incentivo un descuento del 15% para los vecinos que paguen al contado su plan de ahorro.
Esta iniciativa surge en un contexto donde los intendentes vienen denunciando el impacto que está causando en sus economías la baja de los recursos que reciben por coparticipación y el derrumbe de la cobrabilidad de tasas.
Por eso, días atrás hicieron una presentación masiva ante el Ministerio de Economía nacional, reclamando que el gobierno de Javier Milei destina a obras en rutas y caminos los porcentajes que, por ley, debe afectar a esas tareas de lo que recauda del Impuesto a los Combustibles.
