Crisis en Bolivia: el Gobierno habilita a las Fuerzas Armadas para reprimir las protestas
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, promulgó este miércoles una ley que anula las restricciones a la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos, en medio de las protestas y bloqueos de carreteras de sectores que desde hace 22 días exigen su renuncia.
A grandes rasgos, el mandatario podría recurrir a militares para intervenir en manifestaciones con el fin de reponer el orden en las ciudades.
La norma firmada por Paz fue publicada en la Gaceta Oficial del Estado horas después de ser aprobada por la Cámara de Diputados, cuyos legisladores la debatieron el martes de manera virtual.
La nueva ley, que el fin de semana fue aprobada en el Senado, deroga totalmente la ley 1341 sobre Estados de Excepción que rigió desde octubre de 2020 y que establecía limitaciones para la participación de las Fuerzas Armadas ante protestas sociales en el control de los conflictos.
Rodrigo Paz quiere que Lula sea el mediador para frenar la crisis en Bolivia
Su promulgación no implica que se dicte automáticamente el “estado de excepción”, pero el presidente puede disponer ahora, si fuera necesario, de ese recurso constitucional para afrontar los conflictos que golpean a varias regiones del país, especialmente las andinas de La Paz, Oruro y Potosí, según los legisladores.
La ley 1341 reglamentaba cuatro artículos de la Constitución boliviana dedicados al estado de excepción y señalaba, entre otras disposiciones, que se dispondrá de las Fuerzas Armadas en el control de disturbios civiles siempre que la Policía “hubiera sido superada y no exista otro medio efectivo para restablecer el orden”. También limitaba a 60 días la duración de la medida.

Esta semana, Rodrigo Paz consiguió el apoyo de Lula. LPO pudo confirmar con fuentes cercanas al líder brasileño que el presidente pidió a su par boliviano que tome distancia de los gobiernos de ultraderecha de la región para no convertir esta crisis en una pelea ideológica. “Lula siempre va a estar para defender la democracia y la convivencia pacifica, pero hay que hacerlo con seriedad”, afirmaron en su entorno.
Los errores de Paz que pueden llevar a Bolivia al abismo
En el gobierno boliviano creen que Lula puede ser un buen nexo para que los sectores movilizados entre en una etapa de negociación. Esto puede ser posible con las organizaciones sindicales y sociales que no responden a Evo, dado que la relación con el ex presidente boliviano es mala desde el fracaso de la mediación que intentó llevar a cabo en la crisis durante el gobierno de Arce.
Lula es consciente que su liderazgo y el de Brasil no puede depender de la sintonía ideológica y por eso ve en Paz una figura moderada de centro que necesita estar bajo su radar. Además, en pleno año electoral brasileño entiende que no es positivo quedar pegado a figuras como Evo que propuso convocar a elecciones en 90 días.
