El gobierno hizo saltar las casas de Frugoni en Miami para pegarle a Macri
Los libertarios vendieron a Carlos Frugoni para pegarle a Mauricio Macri. Muy cercano a Nicky Caputo y al ex presidente, el secretario de Infraestructura omitió declarar al menos seis propiedades en Miami.
En el gobierno están hartos de que Macri les refriegue que los únicos funcionarios eficientes son los que vienen del PRO. Con el ex presidente lanzado para competir en 2027, ventilar el explosivo crecimiento patrimonial de Frugoni fue una manera de raspar a uno de sus padrinos.
Como contó LPO, Macri ya instruyó a Ricardo Lorenzetti para que conforme una mayoría en la Corte junto a Carlos Rosenkrantz y ponga en apuros a Milei. Además, Macri se reunió con Paolo Rocca para buscar su apoyo: confía que la crisis económica terminará por desgastar a los libertarios y espera ser el candidato de la derecha en 2027.
A mediados de la década del 2000, Frugoni se instaló con su familia en España. Abrió desarrolladora inmobiliaria en Islas Canarias, pero no funcionó como esperaba y al poco tiempo debió regresar a la Argentina.
En apuros económicos, apeló a la solidaridad de sus compañeros de escuela. “Volvió sin un peso. Algunos llegamos a prestarle plata para que le comprara ropa a los hijos”, contó a LPO un ex alumno del Colegio Cardenal Newman.
Tras conocerse impactante crecimiento patrimonial, que según Clarín Frugoni adjudica a una exitosa y misteriosa carrera en el mundo privado, en los chats de ex alumnos del Newman estallaron de bronca.
Pero el ex compañero que más ayudó a Frugoni fue Nicky Caputo, hermano del alma de Mauricio Macri. “Entró casi como un pinche a AUSA, lo mandaban a supervisar obritas”, relató a LPO un ex funcionario macrista.
Frugoni junto a Mauricio Macri y el ex jefe de gabinete porteño Franco Mocchia.
AUSA es la empresa que controla las autopistas porteñas. Desde el segundo mandato de Macri en la Ciudad, el gobierno porteño comenzó a delegar las principales obras porteñas a AUSA, sometida a controles mucho menos rigurosos que el Estado.
Tras el triunfo de Macri en 2015, el éxodo de funcionarios a Nación le abrió las puertas de la presidencia a Frugoni, que controló la empresa sin ninguna oposición durante el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta.
Fueron años muy fructíferos para Frugoni: decenas de pasos a nivel, viaductos y la obra del Paseo del Bajo hicieron que AUSA gastara millones de dólares en contratos de obra pública. “Si gana plata, AUSA debe pagar dividendos. Pero si reinvierte las utilidades se ahorra mucho dinero de impuestos al fisco. Entonces nunca dejaron de hacer obras”, explicó un dirigente del PRO al tanto de la operatoria de la empresa.
En medio loop casi infinito de obras, Frugoni también logró el éxito profesional que se le había negado en España. No está claro cómo consiguió reunir los casi 2 millones de dólares que le permitieron acumular departamentos en Miami: su detallada página de Linkedin no da pistas sobre los emprendimientos privados forjados en paralelo a la presidencia de AUSA.
Durante su paso por AUSA, Frugoni demostró ser un hombre agradecido. A poco del cambio de gobierno en diciembre de 2023, le entregó al hijo de Nicky Caputo un terreno top en Barrio Parque por 2 mil dólares hasta 2049.
“Frugoni, durante años capo de AUSA, hoy está inhabilitado para ejercer cargos públicos en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por no presentar declaración jurada en el último año”, escribió en Twitter el lilito Facundo Del Gaiso. Además, adelantó que lo denunciará en la Justicia.
En el gobierno porteño admitieron que corrieron a Frugoni por la falta de explicaciones a su veloz enriquecimiento.
Nicky Caputo volvió a su rescate y ubicó a Frugoni cerca de su primo Toto para que esté a cargo de la obra pública, un área que los Caputo explotan desde 1938.
Parece difícil que Frugoni pueda resistir en su cargo. Es curioso: en 2024 no presentó la declaración jurada ante la Ciudad y dos años más tarde presentó la declaración ante Nación pero omitió sus principales activos.
