Irán lanza misiles a Israel y Trump le pide a Netanyahu que no responda
Irán lanzó misiles sobre Israel y generó una alerta máxima en Medio Oriente. Con la guerra cumpliendo 100 días y las negociaciones para alanzar un alto al fuego más cerca del fracaso que del éxito, la región puede entrar nuevamente en una escalada.
Las Fuerzas de Defensa de Israel lanzaron un ataque contra los suburbios de Beirut, provocando una represalia iraní que amenaza con involucrar también a objetivos estadounidenses en la región.
La escalada comenzó a última hora de la noche, cuando Irán lanzó varias oleadas de misiles que activaron las sirenas antiaéreas por primera vez desde la entrada en vigor del alto el fuego.
El ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, advirtió que “Teherán debe arder”, mientras aviones de combate israelíes despegaban para responder con ataques sobre territorio iraní.
Informado de inmediato sobre la escalada, el presidente estadounidense Donald Trump intentó rebajar la tensión durante una entrevista con Fox News. “Ya lanzaron sus misiles, basta de eso”, dijo dirigiéndose a Irán, al que instó a regresar a la mesa de negociaciones y alcanzar un acuerdo.
“El ataque contra Beirut hizo que Israel cruzara todas las líneas rojas”, afirmó el mando militar iraní al reivindicar la operación como respuesta al bombardeo israelí contra la periferia sur de la capital libanesa. El ataque alcanzó apartamentos en dos edificios situados en el barrio de Dahiyeh, considerado uno de los principales bastiones de Hezbolá respaldado por Irán.
Hasta ahora, esa zona había permanecido relativamente al margen de los ataques, habiendo sido alcanzada solo en dos ocasiones desde mediados de abril. Trump aseguró previamente haber pedido al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que realizara operaciones “más quirúrgicas” contra Hezbolá. Sin embargo, poco después del ataque, medios saudíes informaron que Israel había notificado previamente a Estados Unidos sobre la operación.
Antes de la represalia iraní, el diputado iraní Ebrahim Rezaei había advertido en la red social X: “Daremos una respuesta firme y dolorosa al ataque del régimen sionista contra Dahiyeh. Estos perros rabiosos deben ser castigados y puestos en su lugar. Esta noche observen el cielo de los territorios ocupados”. Horas después, Irán lanzó su respuesta militar.

Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, también había amenazado a Washington, acusando a Estados Unidos de respaldar la ofensiva israelí.
La nueva crisis se produce mientras Trump insiste en que un acuerdo con Teherán está “muy cerca”. No obstante, sigue sin ceder en una de las principales exigencias iraníes: el desbloqueo inmediato de 24.000 millones de dólares en activos congelados. “Eso ocurrirá más adelante”, afirmó el mandatario estadounidense. “Si se comportan bien y hacen un buen trabajo, entonces comenzaremos a hablar de ello”, añadió.
Irán condiciona cualquier acuerdo a la liberación de esos fondos, exigiendo que al menos la mitad sea desbloqueada en el momento de la firma. Según la prensa internacional, Washington también estudia la posibilidad de redirigir parte de los recursos iraníes hacia aliados del Golfo afectados por ataques de Teherán.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, habría encargado una evaluación de los daños causados por Irán, aunque sin especificar qué activos estarían implicados. Teherán rechazó de inmediato esa posibilidad, afirmando que sus bienes “no son un botín de guerra de Washington ni un fondo de compensación para sus aliados”.
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Trump también volvió a referirse al programa nuclear iraní y reiteró que está dispuesto a colaborar con Teherán para retirar y destruir su uranio enriquecido. “Si alcanzamos un acuerdo y mantenemos buenas relaciones, retiraremos el uranio y lo destruiremos, ya sea en el lugar o en otro sitio”, declaró. “Lo haremos con ellos o sin ellos. Pero no permitiremos que nos disparen, ¿queda claro?”, afirmó
Asimismo, advirtió que, si fracasan las negociaciones, Estados Unidos estaría dispuesto a destruir las instalaciones nucleares iraníes “con extrema dureza”. “Nos retiraremos antes de hacerlo, de modo que nuestra seguridad quede garantizada”, concluyó.
