Pampa se queda atrás del rally petrolero y el mercado apuesta a que su revancha llegará en 2027
Pampa Energía es uno de los casos más llamativos del mercado argentino. Mientras YPF acumula una suba cercana al 50 por ciento en lo que va del año y Vista trepa alrededor del 58 por ciento, la compañía de Marcelo Mindlin muestra una caída cercana al 2 por ciento, pese a haber presentado resultados sólidos y mantener una posición destacada dentro del sector energético.
La diferencia de desempeño genera preguntas entre los inversores. Sobre todo porque Pampa logró combinar en los últimos meses varios factores que, en teoría, suelen ser celebrados por el mercado: crecimiento operativo, acceso al financiamiento, mejora de ingresos regulados y expansión de proyectos vinculados a Vaca Muerta.
En el primer trimestre de 2026 la empresa mostró un fuerte crecimiento de sus principales indicadores. Las ventas aumentaron 38 por ciento, el EBITDA avanzó 48 por ciento y el resultado neto mejoró 40 por ciento respecto del mismo período del año anterior.
Sin embargo, la acción no acompañó el rally que experimentaron otras compañías energéticas. Para Nicolás Sibecas, de Inversiones Andinas, la explicación principal se encuentra en el negocio de petróleo y gas, donde la compañía tomó una decisión financiera que hoy juega en contra de la percepción del mercado.
YPF vs. Pampa Energía: en qué petrolera invertir tras la sólida presentación de balances
“El diferencial más importante respecto de YPF y Vista es que Pampa tiene hedgeado el precio del petróleo. Mientras otras compañías capturaron de manera más directa la suba del crudo, Pampa vendió parte de esa exposición a cambio de mayor previsibilidad”, explicó el analista.
Según detalló Sibecas, el precio promedio realizado por la empresa durante el primer trimestre incluso resultó inferior al registrado un año atrás, por lo que la mejora del segmento estuvo explicada casi exclusivamente por el aumento de la producción y no por mayores precios internacionales.
La propia compañía informó en su balance que mantiene cubiertas ventas de petróleo por un año adicional a un precio de 65 dólares por barril Brent. Con el crudo cotizando actualmente cerca de los 95 dólares, el mercado entiende que Pampa seguirá sin capturar plenamente ese escenario favorable durante los próximos trimestres.
En un contexto donde los inversores buscan exposición directa a la suba del petróleo, esa estrategia de cobertura terminó convirtiéndose en una desventaja relativa frente a empresas como Vista o YPF, cuyos resultados reflejan más rápidamente los movimientos del mercado internacional.
Paradójicamente, mientras el segmento petrolero explica parte del castigo bursátil, otras áreas del negocio muestran una evolución muy favorable. El área de generación eléctrica fue la gran protagonista del trimestre, impulsada por las nuevas regulaciones que mejoraron los precios y beneficiaron especialmente a las compañías con integración entre producción de gas y generación de energía.
Las ventas de ese segmento crecieron 91 por ciento y el resultado neto pasó de una pérdida de 49 millones de dólares a una ganancia de 88 millones, reflejando uno de los mayores saltos de rentabilidad dentro de la compañía.
Operación de Pampa Energía en Vaca Muerta.
A pesar de la floja performance bursátil, Sibecas considera que la valuación actual resulta atractiva. Según su análisis, la empresa cotiza a menos de cuatro veces el EBITDA esperado para 2026 y presenta múltiplos inferiores a los de varios competidores del sector energético.
El especialista también destaca que el mercado podría estar subestimando el potencial de crecimiento de los próximos años. La producción en Rincón de Aranda pasaría de unos 20.000 barriles equivalentes diarios actuales a alrededor de 45.000 desde 2027. A eso se suma su participación en Southern Energy, el primer proyecto argentino de exportación de gas natural licuado, además de su presencia en el oleoducto Vaca Muerta Sur.
Desde Rava Bursátil, Milo Farro coincide en que los fundamentos de largo plazo siguen siendo sólidos. “Pampa Energía es una empresa con bajo nivel de endeudamiento. Con aproximadamente un año de resultado operativo puede afrontar toda su deuda neta. Además combina expansión petrolera con una importante capacidad de generación de caja en energía eléctrica”, sostuvo.
Farro señaló que actualmente la acción cotiza en torno a los 86 dólares en Nueva York, cerca de un 10 por ciento por debajo de su máximo histórico. Para el analista, esa situación refleja también el perfil más defensivo de la compañía. A diferencia de Vista o YPF, cuya valuación depende en mayor medida del negocio petrolero, Pampa posee una estructura diversificada que incluye generación eléctrica, petroquímica y participaciones estratégicas en empresas como TGS y Transener.
Esa diversificación reduce la volatilidad y brinda mayor estabilidad, pero también limita el entusiasmo de los inversores cuando el mercado se concentra exclusivamente en la historia petrolera de Vaca Muerta. Por eso, varios analistas creen que el verdadero catalizador para la acción podría llegar cuando finalicen las coberturas actuales sobre el petróleo y comiencen a reflejarse plenamente el aumento de producción y los proyectos de exportación. Allí, sostienen, podría empezar a cerrarse la brecha que hoy separa a Pampa de las grandes ganadoras del sector energético argentino.
La energética de Mindlin sube mucho menos que YPF y Vista pese a mostrar buenos balances.
