Cumbre en Colonia
Adorni no encuentra quién le fragüe la declaración jurada y en el gobierno ya lo dan por muerto. Toto Caputo se esfuerza por dar señales de recuperación de la macro, pero los aliados claves de Milei ya se muestran como una alternativa para 2027. Macri se juntó en Colonia con empresarios para hablar del financiamiento de su campaña y Bullrich activa a fondo su candidatura presidencial con consultores extranjeros. El peronismo no encuentra el outsider.
Ignacio Fidanza: Javier, tengo una mala noticia para vos. Adorni está cerrando su declaración jurada y está con dificultades porque primero estaba buscando a alguien que le fragüe, le disfrace, le dibuje los préstamos para justificar este movimiento que va escalando, ya está cerca de un palo verde, movimiento no justificado. Obviamente esto genera que la persona que pone el gancho y dice “yo le presté esta plata” después va a ser sometida a investigación judicial. Entonces se le complicó esto.
Javier Laquidara: Me arruinaste el día.
Ignacio Fidanza: ¿Entonces por qué te digo esto? Porque ahora están pensando en activos de criptomonedas, porque lo de los mutuos está complejo. Hay que entender que detrás del dibujo de Adorni está el dibujo del tipo que le presta la plata, donde tiene que hacer una declaración, por ejemplo, de Ganancias ante la AFIP retroactiva, correctiva, porque esto no estaba incluido. Y entonces dicen: “Bueno, vamos por el lado de los criptoactivos”. Y hay una serie de diálogos oscuros, subterráneos, semiilegales, borderline, con el juzgado de Lijo sobre cómo acomodamos los números del boludo este. ¿Pero por qué te digo que tengo una mala noticia para vos? Porque cuando finalmente se conozca esta declaración jurada no va a haber terminado el caso. No solo va a seguir: va a ser un nuevo pico. El análisis minucioso, numismático, de la declaración jurada de Adorni va a ser otro pico de este caso.
Javier Laquidara: Pueden florecer mil Niks, dibujantes de los mutuos. Lo que nos contaban desde el Gobierno es que hay como 400.000 dólares que creen que no va a haber manera de justificar. Un pozo.
Ignacio Fidanza: Un gap.
Javier Laquidara: Porque cualquiera a le pasa, el ciudadano de a pie, ¿quién no tiene 400.000 dólares que no sabe cómo justificar?
Ignacio Fidanza: Bueno, la chocó toda Adorni, la chocó toda y no hay manera. El chapista dice: “No, se puede”.
Javier Laquidara: “Dejalo acá”.
Ignacio Fidanza: “Dejalo acá, estacionalo a Adorni acá en la esquina y sigamos”.
Javier Laquidara: Comprate una bici.
Ignacio Fidanza: Bueno, hoy es lunes, primero de junio. Hemos regresado luego de unas merecidas vacaciones con A Sangre Fría.
Ignacio Fidanza: Luciana, yo tengo como dos lecturas. Por un lado, la macro todo el mundo comenta que anda muy bien, que la verdad esto es casi un éxito. Y por otro lado, la micro, como que está muy problematizada: empleo, empresas que cierran, dificultad para llegar a fin de mes. Bueno, todo lo que sabemos. ¿Cómo hay que interpretar este momento económico?
Luciana Glezer: Claramente hay una batalla entre historias. Quién cuenta la macro, los superávits gemelos. Efectivamente hay un superávit fiscal y uno puede cuestionar las maniobras de creatividad contable. Así y todo, es un superávit fiscal, claro, en niveles primarios. Después está el descuento de las letras capitalizables, toda esa discusión. Pero el superávit comercial récord desde 1990 es un hecho. Es cierto también que hubo una recuperación del nivel de actividad, que dio el estimador mensual del 5,5%.
Ignacio Fidanza: Pero eso es abril.
Luciana Glezer: En abril. Es cierto.
Ignacio Fidanza: Dicen que en mayo cae.
Luciana Glezer: Sí. Los indicadores adelantados hablan de una reversión para mayo, pero seguimos viendo la tracción de agro, minería e intermediación financiera.
Por otro lado, la desaceleración de la inflación. Digo, se desaceleró de abril frente a marzo y también los datos adelantados hablan de una nueva desaceleración en mayo. Esa es una de las historias. Y la otra es la de quienes están mirando el mercado interno. El deterioro se profundiza en la caída del consumo. Estamos hablando de consumos del 5,5%, supermercados, electrodomésticos 26,5% se derrumbó.
Ignacio Fidanza: Porque el Gobierno te dice que los teatros están llenos, los restaurantes están llenos. Como Doña Rosa, pero después ves las estadísticas de consumo y ves derrumbe.
Luciana Glezer: Exactamente. Ahora bien, es una competencia entre dos historias donde los datos y la selección, la curaduría de los datos en los dos relatos, es cierta. Acá no se trata de ver si tiene razón uno.
Ignacio Fidanza: Pueden ocurrir las dos cosas al mismo tiempo.
Luciana Glezer: Exactamente. ¿Y cuánto tiene que ver una con la otra? Porque creemos que este superávit fiscal se consigue traccionando jubilaciones, financiamiento universitario…
Ignacio Fidanza: Obra pública.
Luciana Glezer: Obra pública, que ya es una preocupación clara de Toto Caputo. Vemos a Toto Caputo celebrar cada nueva adjudicación de medio metro de ruta, entendiendo que por ahí tiene que ir.
Ignacio Fidanza: Me decían algo. Toto Caputo tiene, y lo venimos contando hace rato, el tema de que hay que reactivar, de que hay un problema con la actividad. Una herramienta clásica desde Roosevelt para acá para reactivar rápido es la obra pública.
Y ayer me contaba un funcionario del equipo económico que Milei es el que tiene una tara mental con la obra pública, un rechazo visceral a la obra pública.
Luciana Glezer: Vos lo situaste en el kilómetro cero a Roosevelt. Y Roosevelt es Keynes. Básicamente, a Javier Milei le provoca la misma fobia que las papas fritas. Son Keynes y las papas fritas.
Ignacio Fidanza: Tenemos todas las rutas rotas por un tilde ideológico del señor Presidente.
Luciana Glezer: Lo que claramente discute y entra en tensión. De hecho, cuando se habla de abrir nuevamente el mercado voluntario de deuda, lo que genera entusiasmo, las leves bajas que muestra el riesgo país -porque hay que decir que está en los 490 puntos básicos-, sueñan con esa reapertura y poder destinar parte de ese fondeo a la reactivación.
Ignacio Fidanza: Nosotros lo publicamos. Veinticinco mil palos verdes es el sueño de llegar al mercado y tenerlo para el año que viene. Y de ahí podrían destinar cinco mil para obra pública los gobernadores. Pero esto es una idea de Toto Caputo. El problema es que Milei no está de acuerdo con eso.
Luciana Glezer: ¿Milei está tomando decisiones del Poder Ejecutivo?
Ignacio Fidanza: Sí, las toma de una manera muy extraña.
Javier Laquidara: A los gritos.
Ignacio Fidanza: A los gritos. Maneja un equilibrio desequilibrado. Ese es el estilo. Entonces se ve en la interna entre Karina y Santiago. Lo iban a matar a Santiago. Santiago se refugió en Milei, reconstruyó su relación y Milei lo protegió. No pudieron sacarle lo que querían sacarle. Ni los Menem, ni la SIDE, ni toda esa estructura que quería echarlo y tirarlo por la ventana. ¿Cómo hizo eso Milei? De una manera rara, como lo vemos. Pero es su manera.
Javier Laquidara: Y a la par Santiago sumó más negocios que antes.
Ignacio Fidanza: Bueno, ahí hay una línea, una delgada línea roja, que une a Santiago Caputo con Toto Caputo. Porque Toto Caputo, que es la persona más hábil en la navegación interna de la locura mileísta, que sabe muy bien cómo navegar entre Milei, Karina, Santiago y todos.
Javier Laquidara: Sin ofender a nadie.
Ignacio Fidanza: Sin ofender a nadie. Todo ese manicomio. Le entrega a Santiago negocios importantísimos uno tras otro. La Hidrovía, Jan de Nul, los Neuss atrás o al costado, Transener. Si vos te fijás, todas esas concesiones, negocios y demás están bajo el paraguas de Toto Caputo.
Entonces ahí hay una línea. Milei convive con eso. Porque dice que Menem sufrió un atentado, una conspiración, un armado con esto de la pelotudez de Rufus.
Pero la primera lectura fue: “Lo bancó a Menem”. Santiago estaba muerto. Pero después lo llevó al palco, lo llevó a todos lados.
Javier Laquidara: Y dejó que lo desafiaran públicamente el Gordo Dan y toda esta gente que dijo que le mienten al Presidente y lo trataron de tonto. Y la dejó pasar. No es que levantó el teléfono y dijo: “Échenlo al Gordo Dan”.
Luciana Glezer: O sea que finalmente, en el caso Rufus, el que sale victorioso es Santiago Caputo.
Javier Laquidara: Y lo armó él.
Ignacio Fidanza: Bueno, a ver. ¿Qué me decía un funcionario libertario? “Los Menem son pungas”. Yo no es que piense eso. Te digo lo que me dijo la fuente.
Luciana Glezer: La calidad de la fuente.
Ignacio Fidanza: Son pungas. O sea, se quedan con la ANSES, con los delegados del PAMI, con la política tradicional.
Si lo analizamos desde la ciencia política, pungas sería la política tradicional: el cargo, el kiosco, el contrato.
Y yo lo que veo es que Santiago tiene más un estilo macrista. Es como el negocio a nivel corporativo, que tiene otra escala y otras herramientas. Necesita contadores, abogados, jueces. Es otra dimensión y los números son cien veces más grandes.
Te doy un caso concreto: Tucumán. EDET, la empresa distribuidora de energía. En Tucumán hay un diputado muy poderoso que es Carlos Cisneros, líder de La Bancaria. Estuvo cuatro años petardeando a EDET con la idea de quedarse con la empresa, supuestamente. Le puso abogados, denunciaba los cortes y hacía una campaña muy fuerte. Pero llega un momento en que, cuando finalmente se avanza con la venta, donde vos tenés que tener una estructura corporativa que se haga cargo de eso. Tenés que tener guita en blanco en el banco. Estás hablando de millones de dólares.
Y ahí es donde veo que ese nivel de política queda medio fuera de la cancha. Y apareció el grupo de Neuss. Es otra escala.
Javier Laquidara: Como Macri tenía Macfarlane.
Ignacio Fidanza: Bueno, pero Macri ya es la institucionalización de la cuestión corporativa. Tenía por línea de negocios a Nicky Caputo, Macfarlane, Mindlin. Tenía un montón de aliados.
Javier Laquidara: Amigos del country.
Ignacio Fidanza: Y hablando de Macri, vos tenés un dato bueno sobre Macri.
Javier Laquidara: En realidad es tuyo, pero te lo robo. Macri tuvo una cumbre en Colonia, casi como en la dictadura, con unos empresarios. Justamente cuando se habla de Macri juntando fuerzas.
Ignacio Fidanza: O sea que Macri es un perseguido del régimen libertario.
Javier Laquidara: Sí, se tuvo que ir a Uruguay. De hecho, hablamos con un funcionario recientemente que nos dijo que Macri está fuera de toda decisión del mileísmo. No lo toman en cuenta para nada, ni milanesas ni nada. Y se juntó con varios empresarios poderosos para conversar dos cosas: la gestión de la Ciudad y el armado de lo que viene.
Ignacio Fidanza: ¿Y quiénes son los empresarios?
Javier Laquidara: Estaba Galperin, que es uruguayo. Sáenz Valiente, el ganadero.
Ignacio Fidanza: El de los remates.
Javier Laquidara: Que tiene una empresa con con el apellido Bullrich. Y estaba Kovalivker.
Ignacio Fidanza: Sí. Nosotros contamos que Kovalivker empieza a hacer plata grande con Macri jefe de Gobierno.
Javier Laquidara: Y él lo presenta a los Milei.
Ignacio Fidanza: Y juegan al pádel.
Ignacio Fidanza: Y fue un gran financista de todas las campañas del PRO, Kovalivker.
Javier Laquidara: Y después estaba Bastitta, que fue quien le juntó la plata y los fiscales a Milei en 2023 a pedido de Macri.
Ignacio Fidanza: Buena rosca hay en Colonia.
Javier Laquidara: Me llama la atención que no haya sido en Manantiales o José Ignacio. Colonia es más depre.
Ignacio Fidanza: Pero no es que se juntan en Lomas de Zamora.
Luciana Glezer: No es depre Colonia, Laqui.
Ignacio Fidanza: Se come bien.
Javier Laquidara: La casa a la que fueron tendría todo equipado.
Ignacio Fidanza: Es tranquilo.
Javier Laquidara: Y bueno, Galperin.
Ignacio Fidanza: Que es un doble agente. Se hace mileísta y se mantiene siempre está este mito de que Macri tiene participación en Mercado Libre y siempre se habla de eso.
Javier Laquidara: Bueno, Macri se está moviendo. Nosotros comentamos que piensa que Milei es su Duhalde. O sea, él elogia a Néstor en el sentido de que, de alguna manera…
Ignacio Fidanza: Sí, que él vuelve después de que se desgaste. Que Milei hace el trabajo sucio y el trabajo sucio le come su capital político. O sea, en el fondo es una descripción favorable hacia Milei, porque se anima a hacer cosas que otros no.
Javier Laquidara: Como el sargento Cabral.
Ignacio Fidanza: Pero ahí a mí me dieron un matiz que es el siguiente. En el Gobierno hay dos lecturas respecto a Macri. Una, que es la mayoritaria, que hace todo esto para negociar el año que viene con Milei. “Bueno, me bajo, y dejame a Jorge Macri en la Ciudad”.
Ahora, también me contaron que Macri está tomando compromisos serios con gente importante como Rocca y Magnetto en su proyecto presidencial. Y que eso no es tan fácil de desandar. No es tan sencillo decir: “Bueno, te lo canjeo por la Ciudad”, porque ya hay otros intereses involucrados.
Y fijate que es la misma gente que articula con Patricia Bullrich, que está muy lanzada.
Entonces, ¿cuál es el análisis que complementa esta idea de Milei-Duhalde?
Que en este proceso económico, pensando en 2027, el año que viene va a haber algún tipo de ruido financiero, algún sacudón. Y Caputo se va a ir.
No nos olvidemos que Macri tiene relación con Caputo y está diciendo eso: que Caputo se va antes de que termine el mandato de Milei, que se va el año que viene.
Y entonces a Milei se le va a complicar mucho la candidatura. Macri está levantando la mano y diciendo: “Yo soy la continuidad racional del proyecto”, para ese momento. Que hoy mide mal, que pasa esto o aquello, pero que el año que viene la realidad puede ser distinta.
Y esto me lo comentaba alguien que sigue muy cerca de él. Macri se siente reivindicado porque gente como Rocca, como Magnetto y otros actores importantes del establishment lo están llamando y le dicen: “Al final no estabas tan equivocado. Tanto que te puteábamos estábamos mejor, era todo más normal”. Y eso le genera una sensación de reivindicación que explica este movimiento que estamos viendo.
Javier Laquidara: Lo mismo piensa Patricia Bullrich. Que el año que viene Milei va a estar hecho mierda y no sé cómo hará para despegarse.
Ignacio Fidanza: Ellá está totalmente lanzada. Está con reuniones permanentes.
Javier Laquidara: Tiene un equipo de campaña permanente con Arenaza, Arabia y varios diputados. Y contrató o tuvo conversaciones con un consultor que trabaja afuera.
Ignacio Fidanza: Sí, trabaja afuera como asesor de campañas.
Javier Laquidara: Y también con Derek Hampton, que está en el grupo Move de Santiago. Lo cual sugiere una diagonal entre ambos.
Ignacio Fidanza: Bueno, eso lo niegan por momentos, pero la relación existe.
Javier Laquidara: Todos coinciden en algo: la reelección de Milei no es una papita.
Ignacio Fidanza: Es raro. Y ahí volvemos al tema económico. Porque hay un reconocimiento de que la situación macro no es mala y tiene aspectos positivos. Pero hay una gran interrogante sobre el año que viene.
Luciana Glezer: Porque ese ordenamiento macro, concediendo que efectivamente exista un orden macro, está atado con alfileres de gancho. Si vemos 2027, los vencimientos de deuda desbordan ampliamente la cuenta capital.
Estamos hablando de 35.000 millones de dólares en un escenario optimista, considerando organismos multilaterales de crédito, bopreales y bonistas privados. Y hay consenso en el mercado respecto de que la turbulencia financiera empieza con los pagos de enero, que rondan los 5.000 millones de dólares.
Ignacio Fidanza: Pero también hay una percepción relacionada con la cantidad de dólares que compra la gente. Ese dato tremendo.
Luciana Glezer: Estamos hablando de un millón y medio de personas -ahora figuran como personas humanas, lo cual me causa gracia- que compraron 3.199 millones de dólares.
Ignacio Fidanza: En abril.
Luciana Glezer: Solo en abril.
Ignacio Fidanza: En el último año 36 mil palos. ¿Qué te indica eso? Que la gente no cree que el dólar esté barato. Es decir, espera una devaluación en algún momento. Y también busca refugio, por lo que no ve una cosa consolidad.
Luciana Glezer: Exactamente. Y uno puede preguntarse cuáles son las fuentes genuinas de ingreso de dólares. Tenés la soja y tenés el petróleo. Y cuando vemos el superávit energético de ese mismo mes, da 993 millones de dólares.
Es decir, la dolarización de personas físicas se comió tres veces Vaca Muerta sólo en abrió. Y estamos hablando de una muy buena temporada estacional de ingreso de divisas, porque coincide con la cosecha gruesa. Este veranito financiero tiene un deadline en agosto, cuando se estrecha muchísimo el ingreso de divisas.
Ahí aparece una primera señal de alerta. Y luego habrá que ver qué pasa con la elección de Estados Unidos y cómo queda parado Donald Trump. Eso también puede tener un impacto importante sobre el frente financiero y cambiario.
Porque si este es el ritmo de dolarización actual y existe siquiera la posibilidad de que el respaldo político internacional se debilite políticamente y ya no pueda asistirte, se va a acelerar muchísmo.
Ignacio Fidanza: Mirándolo desapasionadamente, hay señales. Patricia Bullrich, que es una pieza clave del Gobierno, está construyendo un proyecto presidencial propio.
Mauricio Macri, que fue aliado total de este gobierno y artífice de que sean en buena medida gobierno, tiene un proyecto presidencial propio.
Entonces, es muy raro. si al Gobierno le va tan bien, ¿por qué todos los que están adentro quieren irse y están con sus propios proyectos?
Javier Laquidara: Y los propios funcionarios te dicen: “Milei está loco”.
Ignacio Fidanza: Bueno. Y además hay un dato que recorre al establishment. Aun en el caso de que Milei logre reelegir, siempre bajo la hipótesis de que el candidato a enfrentar sea Kicillof, -el establishment cree que Kicillof sería muy funcional a la reelección de Milei. Aún en ese caso, el segundo mandato aparece como una perspectiva muy complicada.
Por toda la interna desmadrada, todos los problemas personales, la tensión con los medios y por un montón de factores.
Luciana Glezer: Entonces el problema es si llega desgastado por el factor político, que esa es la lectura que hace Toto Caputo. De hecho, cuentan que mandó a pedirle al director argentino ante el Fondo Monetario Internacional, Leonardo Madcur, que viene de la gestión de Massa.
Ignacio Fidanza: Un topo.
Luciana Glezer: Cuentan en los pasillos que fue Caputo quien le pidió a Madcur que le diga al Fondo que incluya un pedido respecto a la declaración jurada.
Ignacio Fidanza: Eso habla de un nivel de interna terrible.
Luciana Glezer: Porque la lectura de Toto Caputo es que lo que empantana el rumbo económico es el factor político.
Ignacio Fidanza: Sí. Él lo ha dicho. Y la centralidad de Karina.
Luciana Glezer: ¿O es el problema el frente económico? No es que este Gobierno no tuvo financiamiento. Tuvo una cantidad de dólares que sería la envidia de muchos gobiernos anteriores.
Estamos hablando de aproximadamente 7.000 millones de dólares ingresados por el sector privado en lo que va del año.
Ignacio Fidanza: En general es como que se combinan las dos cuestiones. No es toda política ni toda economía. Si vas a tener un cimbronazo financiero porque tenés vencimientos enormes y no queda claro de dónde van a salir los dólares y eso se combina con una interna feroz. Si hoy, antes del Mundial, ya estamos hablando de que Patricia Bullrich contrató asesores externos para una campaña presidencial, imaginate lo que va a ser el año que viene, a seis meses de las elecciones. Va a ser una guerra yY eso tiene impacto en la economía. Entonces muchos actores están viendo que la economía va a tener un cimbronazo y Milei llega muy complicado en lo político. Y como quieren la continuidad del modelo, porque hay sectores que están ganando mucha guita -el campo, las petroleras, las mineras-, entonces hay una idea de “sigamos con esto”.
Además, hay otro tema: la valuación de las empresas. Si Milei fuera reemplazado por Kicillof, una empresa que hoy vale 20.000 millones podría pasar a valer 10.000 o 5.000. Entonces todos esos factores empiezan a jugar. Y estos actores, buscan alternativas.
Luciana Glezer: De hecho, están pidiendo que los candidatos -incluso el último informe de 1816 menciona a Kicillof en este sentido- se comprometan, en el marco de la campaña electoral, a cuestiones que llaman de consenso básico.
No vamos a romper el RIGI, no vamos a reestructurar deuda ni a incurrir en default o negociaciones compulsivas. Como cierta presión del establishment para que los candidatos, sea cual fuere-y ahí incluyen a Kicillof-, les garanticen que no se van a tocar sus negocios
Ignacio Fidanza: Vos te acordás cuando estaba Duhalde, que estaba entre romper con el FMI y ser Chávez o alinearse, y tenía un debate interno terrible. Y los gobernadores se juntaron y le bajaron los diez puntos. Hoy los gobernadores no existen como actor político coordinado, pero el establishment sí se está moviendo, o por lo menos un sector. Entonces tiene lógica que estén pensando en una especie de diez puntos para que lo firmen los candidatos. Les va a costar con Bregman.
Javier Laquidara: Y Dante Gebel.
Ignacio Fidanza: ¿Gebel qué dice de esto?
Javier Laquidara: Yo creo que tienen una mirada un poco más filosófica. Primero tiene que mudarse.
Luciana Glezer: Bueno, pero considerando la moda de los outsiders, el batacazo de Myriam Bregman no podemos descartarlo.
Ignacio Fidanza: Eso es muy importante. Los outsiders siguen ganando. Ahora pasó en Colombia. Lo copia mucho a Milei. En eso Milei ha marcado una línea indeleble en la política.
Luciana Glezer: Ha forjado una estética.
Ignacio Fidanza: Una estética pero además continental. Como siempre la Argentina de vanguardia total. Somos como la Francia de Latinoamérica: primero surgió ahí la extrema derecha y después se expandió. Acá anticipamos
Volviendo al tema de los outsiders, el peronismo está en un quilombo astronómico como nunca en su vida y ni siquiera tiene la capacidad de delimitar en qué consiste el quilombo. La confusión es absoluta.
Javier Laquidara: Mayans dijo que Myriam Bregman sería una buena vicepresidenta.
Ignacio Fidanza: Por eso digo. Están en cualquier cosa. Pero hay una idea que empieza a crecer, que la tiraste vos por primera vez en una columna, Javi. La idea es: Milei tiene todos estos problemas, el establishment está de culo, todo esto que venimos contando. Entonces, si nosotros ponemos un candidato outsider que respete el libre mercado, que respete el equilibrio fiscal, como un Galuccio o un Brito, es un paseo la elección presidencial, ganamos por afano.
Javier Laquidara: No tiene que ser de izquierda.
Ignacio Fidanza: No. Ahora, ¿cuál es el problema? Ya sea un Galuccio o un Brito ven el quilombo del peronismo y dicen “No, gracias, muchachos”.
